jueves, 5 de enero de 2012

291. ACTUAL LOGROÑO



Hace muchos años, cuando lo de la movida madrileña y tal, a unos logroñeses majetes se les ocurrió montar en su ciudad un pequeño festival musical en la primera semana del año al que llamaron Iberpop. Viendo que era bueno y ya que lo subvencionaba, el Gobierno Local se adueñó de él, le cambió el nombre por Actual, y fue poniendo más y más actividades para subvencionar a más y más artistas y organizadores. Funesta consecuencia de todo ello fue que el ministro de Cultura local, un sonriente maestro de escuela con cara de pueblo, tuvo que comprarse una chupa de cuero negra para salir en la foto de presentación a la prensa, 



porque, ay, ya tardaba yo en decir que con la institucionalización pública, Actual pasó a ser más que nada un festival de periodistas: presentaciones, ruedas de prensa, carteles, entrevistas, invitaciones y páginas y páginas de periódicos en unos días (de nochevieja a reyes) en que nada importante suele ocurrir aquí (bueno, aquí casi nunca sucede nada importante). 

Con la Crisis de Todo que tanto se dice, he oído la feliz nueva de que el invento se acaba y que Actual va a ser bianual.  Y como este año aún hay programación, y se supone que el que viene no toca, pues ayer salí a ver el primero de los conciertos nocturnos que aún quedan. Animado que es uno, o buen regusto de boca que tenía de la anterior vez que salí a ver rockabilly, porque de eso iba el concierto de ayer. 

La prensa decía esto:

Desde Alemania llega un interesante exponente del rockabilly sureño, que destila clasicismo de su formato acústico y marca diferencias en unas agradables melodía vocales.
Rockabilly sureño sin más añadidos que el rancho y la estética del sombrero vaquero, definen de principio a fin a este honesto cuarteto que sin embargo procede de Dresden, Alemania.

Mirko Glaser, Johannes Gerstengarbe, Raoul Lesche y Mario Wachsmann dan vida a una sencilla propuesta de música relajada y siempre agradable al oído, configurada en formato mayoritariamente acústico, sin alardes pero con mucho gusto, y en torno a las preciosas melodías vocales de Glaser.

y yo me lo creí, ah,  pero......., lo que me encontré en la sala Norma fue un sonido bestial de los amplificadores y altavoces en lo alto que pueden verse en esta toma: 



un grupo alemán tan clásico y anodino como cientos de rockabillys que habrá por el mundo, y por si fuera poco, sin aportación alguna de su lengua, su tierra o su tiempo. Duré media hora. (Por si os los venden por ahí, aviso que se llaman Lazy Boys..., nombre muy bien puesto por lo ya dicho: porque en directo no aportan otra cosa que un rato de ritmo). Hoy toca heavy y mañana indie. No puedo faltar. El compromiso con la noticia me llama. 

¿Qué va a ser de nosotros, políticos y periodistas, el año que viene...? ahhhhhhhhhh