jueves, 21 de junio de 2018

martes, 19 de junio de 2018

908. MAXIM



El sPyP estaba muerto. Pero la llegada de un Periodista al Poder, lo ha resucitado. Aunque por poco tiempo, claro.

La Prensa Malvada y la Jauría Innombrable (que lee la prensa malvada) divulgó que Maxim, que así de raro se llamaba el Periodista en el Poder, había defraudado al fisco 218.322 euros en tan solo tres años, 2006, 2007 y 2008. O sea a unos 70.000 euros por año. Y que después aún tuvo pasta para pagar los doscientos y la multa y los intereses, en total, 365.978 euracos.

El así llamado Periodismo Político se paró en cuanto el Periodista dejó el Poder, pero el sPyP, que es un verdadero medio de Periodismo de Pinvestigación no deja de preguntarse qué hay que hacer para que te paguen 798.521 eurazos por periodicar durante tres años (defraudes luego o no).

Seguramente... no hacer preguntas.

viernes, 4 de mayo de 2018

907. ANNA GABRIEL



¿Será casualidad o será ignorancia que haya ido a posar en Ginebra delante del cuarteto más siniestro de una de aquellas sectas o religiones que inundaron a Europa de intolerancia, odio, sangre y cenizas?  Sea como fuere es otro de los cromos impagables del prucés.

(y un recordatorio de que, a falta de ganas de escribir, el destino de este blog pueda ser convertirlo en un álbum de cromos... de Personajes del Periodismo y la Política, claro).

domingo, 8 de abril de 2018

906. ALEMANIA LA CAGA



La bola de nieve del nacionalismo sigue creciendo. Y la destrucción de Europa, antes de que se acabe de construir, también. Conocí personalmente a Francisco Sosa Wagner en unas conferencias de Soria hace un par de años y la defensa que hizo del trabajo que muchos eurodiputados estaban haciendo para ir tendiendo puentes en la largamente enfrentada Europa, me impresionó muy favorablemente. El artículo que ayer publicó en EL MUNDO, muestra que todo lo conseguido durante las dos últimas décadas puede venirse abajo en unos pocos años, y más con Gobiernos idiotas como el español. Europa tiene muchos frentes abiertos en su interior, pero el peor de todos es que Alemania se sume al desgüace. La ministra de Justicia alemana la cagó ayer. Y por muy fina que parezca ella en la foto, su mierda, ay, huele fatal.

(aprovecho el mal para hacer un bien: dar el título de HÉROE SPYPNIC a Sosa Wagner por ese artículo)


EL PAIS de 9 de abril de 2018 publica otro excelente artículo de Carlos Yárnoz sobre el mismo asunto. No conocía a este periodista navarro quinto mío, así que allá va foto suya. En este país tan loco es bueno ir coleccionando voces sensatas.




viernes, 23 de febrero de 2018

905 HOSPITALES Y SILENCIO



Según mi experiencia, hospitales y silencio son términos incompatibles. Al menos en España. Lo habitual cuando uno tiene que ir a un hospital en este país es llevarse a algún familiar para que le dé la cháchara. Y si no tiene familiar, se lleva el móvil, que da cháchara mucho más variada y a voz en grito. Luego está lo de las visitas multitudinarias al enfermo, ocasión de vida social que nadie quiere perderse. A veces, ni el personal sanitario.



Una vez pedí silencio en un hospital (el 12 de Octubre por más señas) y a poco me echan. Se quejaron a la dirección y rápidamente vino no sé quién del comité de disciplina para decirme que si no quería ir a la calle, que no volviera a ser tan insolente.

Cuando escucho la expresión esa de la "mayoría silenciosa" me entra la risa.

Puestos a no hacer ruido, me callo y les dejo con este artículo en el que ni siquiera se menciona el asunto de los hospitales, pero que algo dice sobre el asunto de los silencios, el ruido y España.




martes, 13 de febrero de 2018

904. DE AQUÍ EN DIEZ AÑOS


Valgañón, 11 ene 2018

De aquí en diez años, los niños que juegan estos días con trineos, bolas y muñecos de nieve repetirán eso tan oído en boca de sus padres de que... "ya no nieva como antes".


lunes, 12 de febrero de 2018

903. RETRATO DESPIADADO DE ASPIRANTE A MOLT HONORAPLE



Hacía tiempo que no leía en la prensa un texto tan ácido y despiadado como este retrato que hace el periodista José García Domínguez de Elsa Artadi, aspirante al parecer a molt honoraple president de la Generalidad Catalana. Cada vez entiendo menos de periodistas y políticos (menudo coro dibuja junto a la Artadi), pero si lo de este señor fuera verdad, o si tuviera razón aunque sólo fuera en un cincuenta por cien, yo que Elsa no saldría a la calle en cinco años. Madre mía, que pintura más cruel. Qué aguafuerte tan hispano. Textos así son para guardarlos. Espero que la red lo respete.





viernes, 19 de enero de 2018

902. EL CABECEO DEL SEÑOR CONDE



No teníamos una imagen clara del jefe de la Vanguardia, ese paródico que tanta guerra está dando estos meses, y hemos tirado de internet. Y sin ser médicos ni fisioterapeutas, en seguida nos hemos percatado que este Señor Grande de Espanya cabecea hacia la izquierda.

Lo mismo con corbata que con pajarita


Con el Rey


Con Rajoy


O con Mas


Dicho de otro modo: puestos a posar con el Sr Conde de Godó, no ponerse a su derecha. 

sábado, 6 de enero de 2018

901. HOMBRES DE PAZ



Un hombre de paz es una cosa muy seria: es aquel que tiene la paz como primera prioridad y que antepone la paz a sus deseos políticos -incluso a sus ilusiones territoriales, a sus razones, o a cualquier otro argumento político o económico. Un hombre de paz es aquel que sabe o ha leído sobre los horrores de la guerra y que por tanto sopesa y somete todas sus palabras, sus signos y sus decisiones al objetivo prioritario de que no haya guerra. Pues bien, sólo con ver el panorama de las banderas que se ha armado en este país ya es suficiente para poder emitir un juicio de valor. Las banderas son el signo más viejo de las guerras. Por principio, todos los que ondean banderas no son gente de paz. Sólo por las banderas separatistas que se han ondeado en Cataluña durante los últimos años este político ya merecería la cárcel. Pero por si ello no fuera suficiente, con sólo ver la respuesta de banderas de España que han vuelto a salir a los balcones cuando aquí nadie se acordaba de ella, nadie en su sano juicio podrá decir nunca que éste sea un hombre de paz.

Que lo diga él de sí mismo a ver si cuela y le sueltan los jueces, pase. Pero que lo reproduzcan todos los medios de comunicación en sus titulares a ver si cuela, eso es muchísimo más grave. Porque demuestra que la mayoría de los periodistas (como la mayoría de los políticos) no son gente de paz. Hacen de la guerra su negocio.


miércoles, 13 de diciembre de 2017

900. EL ÚLTIMO CROMO DEL PRUCÉS



En la colección que habíamos iniciado hace unos días  sobre el PRUCÉS (v spyp 896) no podía faltar este gran cromo, el trece, que solo en gasolina, pasajes de avión, hoteles y hamburguesas debió de costar un congo. Trasladas a Bélgica a miles de catalanes que viven del pesebre público (al menos muchos de los que reconozco en la foto) y resulta que ahora rotulan en inglés para reivindicar una democracia que nadie sabe dónde habrán perdido. Dicen los entendidos en propaganda que el eslogan  ¡DESPIERTA! lanzado a toda una sociedad lo usaron repetidamente los nazis en sus campañas políticas por concienciar a los alemanes. Pero a los coleccionistas de cromos nos trae sin cuidado. Este es un cromo muy valioso y punto pelota. Ya solo me quedarían siete para acabar la colección... Pero...

Ayer empezó otra colección mucho menos vistosa y mucho más truculenta. La espiral del odio entre banderas generada por el Prucés se cobró una vida en Zaragoza. Llevábamos semanas y semanas temiendo algo así, y al final ha sucedido. El inicio de este nuevo y trágico conteo pone punto final a la colección de la política del Prucés como espectáculo y colección de cromos. Como fotos son bonitas. Pero no son inocentes. 

sábado, 9 de diciembre de 2017

899. LAS LÁMPARAS DE LA IGLESIA DE SANTIAGO DE LOGROÑO



¡Cáspita! Hoy he entrado a enseñar el amplio interior de la iglesia de Santiago de Logroño a unos visitantes y me he encontrado con siete nuevos lamparones de acero inoxidable (?), o similar, orbitando en su venerable atmósfera cual naves extraterrestres. Hace tiempo que no sigo la actualidad de la Comisión institucional autonómica que vela por la conservación y el cuidado del Patrimonio Histórico Artístico de nuestra región, pero me da que ha habido alguna revolución radical en el gusto o en su política y que yo no me he enterado. ¿Me podría informar alguien? Le quedaría muy agradecido.


sábado, 18 de noviembre de 2017

898. HUMBOLDT Y DOÑA ELVIRA



Al final del SPYP 891 me declaraba incompetente para leer el ENSAYO POLITICO SOBRE EL REINO DE LA NUEVA ESPAÑA y les dejaba con la duda de si alguna vez íbamos a poder saber la verdad sobre lo que Humboldt vio y dijo de la labor de España en las Américas.

Pero como la vida en estos tiempos va más rápida que los cohetes SPYPNIC de fabricación rusa, en el SPYP 895 (¡tan sólo cuatro postas después!) ya tenía el billete para la solución: seguro que en el tocho que había escrito doña Elvira Roca habría algo sobre mis cuitas. Así que corrí a por el libro y... ¡bingo! ahí estaba.

Previamente, para que vean qué conectadas están las cosas (¡ay si el Murakami del Hotel Delfín se enterase...!), antes de conocer la existencia de doña Elvira, había posteado yo sobre el siniestro Calvino (v SPYP 892) por lo que al paso por la página 190 de Imperiofobia me dio un vuelco el corazón cuando vi que la malagueña recomendaba vivamente la lectura del libro de Zweig.

Pero vamos con Humboldt que ya aparece en la pag 298 admirando la buena disposición y trazado del camino real México-Veracruz y del México-Acapulco, aunque hay que esperar a la pag 326 para que la profesora Roca entre en harina y en tan solo diez páginas (hasta la 336) hornee el pan.

Solo por esas diez brillantes y vibrantes páginas (de la 326 a la 336) esta señora merece un puesto en la Real Academia de la Historia (si todavía existe eso en este alicaído Reino) o mejor, la confirmación en la heroicidad SPYP. Cuánto me alegra haber leído entero el libro de la pedorra (SPYP 891) y tenerlo aún fresco en la memoria para disponer de todos los datos con los que la Señora Roca enjuicia al sabio prusiano y... ¡lo fulmina con tres preguntitas de nada (pag 329)!

Impresionante señores.

No les digo nada sobre el  abundante material que contiene el libro para conocer los antecedentes históricos y entender los mecanismos psicológicos o sociológicos del aparato de educación y propaganda montado por los catalanes en los últimos años, y del que hemos podido disfrutar abundantemente estas últimas semanas. Para no distraerles más les dejo esta perla de la página 267:

"El proceso es siempre el mismo: una pequeña parte de verdad sirve para levantar una gran mentira que justifica un prejuicio de etiología racista que hasta ahora se niega a reconocer que lo es".

No vayáis a pensar que por escribir estas cosas me haya leído ya el libro entero. Imperiofobia y Leyenda Negra no es un libro sino una Enciclopedia, así que lo tendré a mano durante meses y meses. Por cierto, una Enciclopedia sobre uno de los saberes más extraños y difíciles de alcanzar: el de cómo desmontar lo que nos han enseñado. Dos millones y pico de catalanes lo deberían leer obligatoriamente para salir de la cárcel de ignorancia en que se han metido. Y a algunos millones de españoles, estén o no en la cárcel, tampoco les vendría nada mal. 

viernes, 17 de noviembre de 2017

897. CON NOMBRE DE MUJER



La cárcel parece estar dando alas poéticas a Junqueras. Como saben, en la última exhibición de democracia interna de nuestros partidos patrios, ha nombrado sucesora a su compañera Marta Rovira


Y lo ha hecho con el poético argumento de que también la República tiene nombre de mujer.


El argumento no es de mucho calado, porque también la Monarquía tiene nombre de mujer


Y ya puestos, la Democracia, ah ah, también la Democracia tiene nombre de mujer.


Llevamos años, qué digo años, décadas ya, anteponiendo la condición de mujer a la condición de seres humanos / personas. Como si ese rasgo fuera un valor añadido al de su mero valor personal.

Yo no sé si ustedes son tan adoradores como yo de la belleza femenina y tan escépticos con nuestro sistema parlamentario, pero en los últimos tiempos, cada vez que veo la sesión de algunos de nuestros parlamentos y el papel "moderador" de sus "presidentas" (ya sé que no se puede decir ese palabro pero admitánmelo por una vez), me entran ganas de hacerme gay.

Y no precisamente por tipos como Junqueras.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

896. VA DE FOTOS



Que doscientos alcaldes independentistas hayan cogido un avión para irse a Bruselas única y exclusivamente a hacerse una foto sólo tiene una explicación: que esta guerra va de fotos. Y el que se haga mejores fotos gana. De haber apuestas, yo pondría mi pasta por el independentismo, porque posan mucho más y mejor.

En estos tiempos, fotos hace cualquiera, así que la clave está en posar. Posar mucho. Posar y posar. En 1989 Ignacio Gómez de Liaño publicó La Mentira Social, libro que analiza el poder que las imágenes, mitos y ficciones adquieren en la vida social de los individuos.


El bombardeo de imágenes que estamos padeciendo estas semanas está siendo demoledor y aunque la mayoría se pierden en tierra de nadie, las hay que dan en el blanco y aciertan a dar en la conciencia. Y en las conductas...


Y es que la convergencia entre política y espectáculo que se va logrando a través de las imágenes, según Liaño, tiene una potencia de alteración (o sobre todo de construcción) de las conciencias muy superior a cualquier discurso de la razón.


Le queda uno la duda de si esa guerra no acabará como todas las guerras, es decir, con montañas de muertes y desolación (con fotos incluidas, por supuesto). Dicho de otro modo: le queda a uno la duda de si la invocación a coger las hoces para matar al enemigo no fuera más que una canción para salir de excursión al monte.


Porque no de otro modo se puede entender que ir a la cárcel sea motivo de saludar al público con alegría, echar besos y dar palmas.


Los medios de comunicación están encantados con los independentistas porque todas, todas las cadenas, incluso las pocas emisoras críticas con el independentismo, no hacen sino dar imágenes de los independentistas.


Rufián es en esto un campeón. El jueves de esta semana, mientras los miembros del Gobierno cesado de la Generalidad declaraban en la Audiencia Nacional, TVE-1, o sea, la tele que dicen que es del PP, le hizo una entrevista que duró más que mi café en el bar con lectura del periódico incluida. Al rato salí a la calle y pasé por delante de otro bar que tenía la televisión puesta con Antena 3 ¡y allí volvía a estar Rufián dando declaraciones! Lo que dijera Rufían le traía a todo el mundo sin cuidado (de hecho en ambos bares el sonido estaba quitado) pero la foto constante era la de él. En una cadena y en la otra. En un bar y en el otro. Como las fotos del Rey o del presidente de la Compañía en otros tiempos.


Y si la foto no es de Rufián, entonces es de Pablo Iglesias apoyando a los independentistas, porque los medios, todos los medios que producen imágenes, están deseando ver a Pablo Iglesias para hacerle fotos (diga lo que diga Pablo Iglesias, que eso le trae sin cuidado a todo el mundo) y él está allí posando encantado para ellos.


¿Qué podemos hacer con todo este material bélico? 


Como no verlo es imposible, quizás lo más sensato sea coleccionarlo: como los  niños con los soldaditos de plomo o los carros de combate.


La única forma de salvaguardar nuestra conciencia que se me ocurre es deconstruir lo que nos está cayendo encima, lo que vemos cada día miremos donde miremos, y hacer con ello una colección de cromos. 


Ahora bien, lo fundamental para este juego es fijar un límite en la colección. Yo he puesto aquí doce cromos. Admito que mi colección del PRUCÉS pudiera llegar hasta veinte, pero no más. También admito cambiar unos cromos por otros, pero no pasar de veinte. Eso podría empezar a alterar mi libre albedrío.

lunes, 6 de noviembre de 2017

895. DOÑA ELVIRA ROCA





Sin casi habernos dado cuenta, el sPyP había hecho una segregación ramplona y miserable entre hombres y mujeres planteando que los primeros podrían llegar a ser héroes mientras que el techo de las segundas estaría en alcanzar la divinidad gracias a una película. Dejando lo segundo por el momento, en mi descargo he visto que ya había una mujer en la lista de héroes sPyP, aunque el género no le cuadraba porque el castellano bien que tiene la palabra "heroína" para designar a la mujer que haya contraído méritos para elevar su condición por encima de los demás mortales. Así pues, desde hoy mismo la lista de HÉROES SPYPNIC pasará a denominarse HÉROES Y HEROÍNAS SPYP. No será por tanto doña Elvira Roca la primera heroína sPyP pero sí la que me obligó a cambiar el nombre de la famosa lista de este blog. 

De sus méritos no les hablo porque son abrumadores. Con solo ver esta entrevista (mala, o de serie B, aunque da igual...) me voy a la cama más contento que un niño después de ver Sólo ante el Peligro.


lunes, 30 de octubre de 2017

894. HISTORIAS DE LA INFAMIA DE LA NOBLEZA ESPAÑOLA



La concesión de títulos de nobleza constituye una línea de la historia que no debe de ser olvidada. Los hechos por los cuales algunas personas son elevadas por la monarquía a cierto rango en el escalafón nobiliario son, cuando menos, acontecimientos humanos muy novelables. Y si no para la novela o un relato corto, por lo menos para ser tenidos en cuenta en un blog como este (...de cotilleos sobre políticos y periodismo). Algo menos saludables son las historias del traspaso de la nobleza por línea hereditaria o por pleitos de cancillería, material para sagas y truculencias que daría más para serie de televisión que para un blog. Ahora bien, de lo que no tengo noticia alguna es de la existencia de una colección de relatos referidos a la pérdida de nobleza y extinción del título por alguna felonía cometida por quien lo detenta.

Podría muy bien iniciarse ese tipo de Historia de la Infamia con el personaje de la foto, don Iñigo Méndez de Vigo Montojo, a la sazón Ministro de Educación del (des)-Gobierno de España quien en octubre del 2017 se ha "cubierto de mierda" con una o dos declaraciones que todo el mundo ha podido ver u oír en prensa y medios de telecomunicación. Hecho luctuoso y pestilente que merece algún tipo de castigo real.

En la wikipedia aún dice a día de hoy que el felón es el "barón de Claret", escalón de la nobleza (el de la baronía) que yo creía abolido por las Cortes de Cádiz junto a los de hidalguía y señorío. Pero mira por dónde que en 1951 alguien lo rehabilitó (¿el Rey don Juan en el exilio?) para otorgárselo a una señora que hacía mucha caridad, y quien al morir se lo pasó al señor Méndez de Vigo Montojo . De todos es sabido que el nieto de don Juan ha echado un vistazo a google maps para ver cuánto hay a Cartagena y se ha puesto muy serio con lo de la sedición de Cataluña, pero ya que le pagamos el sueldo por ser Rey y no por Presidente de la República, bueno sería que pusiera orden en su casa, es decir, en los asuntos de la nobleza, y nos diera algo de material para nuestra Historia de la Infamia (...de la Nobleza Española). 

jueves, 26 de octubre de 2017

893. MI AÑO MURAKAMI



Puede que a lo largo de mi vida haya concentrado la lectura de las obras de un solo autor en el corto periodo de unos cuantos meses pero nunca se me había ocurrido asociar los dígitos de un año de mi vida al nombre de un escritor. Cuando son buenos, los escritores me suelen seguir acompañando a lo largo de los años. Con Murakami, sin embargo, creo que eso no sucederá. Murakami ha aparecido en mi vida en el 2017 y no creo que siga mucho más.


Todo fue porque allá por el mes de marzo de este mismo año 2017 se me ocurrió que podía organizar un viaje a Japón para arquitectos en el mes de septiembre y me puse a estudiar arquitectura japonesa, literatura japonesa, historia de Japón y cine japonés; y con todo ello acabé redactando unos veinte o treinta posts para el LHD (ver etiquetas viaje a Japón o sólo Japón) y alguno en este mismo blog (etiqueta Japón) o en su hijo el sPyPcin (etiqueta Cine Japonés). Cuando hacia finales de mayo desistí en la empresa, caí en la cuenta de que no había prestado atención al autor japonés seguramente más famoso en occidente durante las últimas décadas: Haruki Murakami. Eché un vistazo a ver que había de él en la primera librería que me salió al paso y me traje para casa De qué hablo cuando hablo de correr (2007), y el más reciente De qué hablo cuando hablo de escribir (2017).


Con el primero de ellos tenía una clara justificación para comprarlo y leerlo: yo también he sido corredor de fondo aficionado y tengo unos cuantos libros sobre la materia y ninguno bueno (en este mismo blog pueden verse dos reseñas en el 411 y 412). Yo esperaba que un escritor consagrado como Murakami le sacara chispas al asunto del correr por correr, pero me encontré con un libro tan soso y pesado como los demás. Un libro sin gracia, sin humor, un libro bastante aburrido (como todas esas historias que nos solemos contar unos corredores a otros). Lo más interesante quizás era la conexión de su afición a correr con su oficio de escritor. Pero tampoco sus confesiones personales en De qué hablo cuando hablo sobre escribir me dieron una pista de que Murakami pudiera ser un escritor interesante. Es como una auto entrevista excesivamente larga y pesada o un manual de consejos para quien quisiera hacerse escritor. Lo único que me hizo sonreír de todo el libro fue su petulancia de tener lectoras muy guapas. (¡Cielos! pienso ahora... ¿habrá lectoras muy guapas y desconocidas que abran el SPYP? / por favor, ¡digánmelo! / ...así tendré algo que ver con Murakami jjjj que no sea el correr)


Como en su faceta de ensayista no me había convencido y miedo me daba meterme en un novelón que tuviera que abandonar en la página cincuenta, me compré la colección de relatos cortos Hombres sin mujeres, que además es su obra de ficción más reciente (2015), y ya en el primer relato me quedé impresionado: qué bueno, qué bueno, qué bueno. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto leyendo. Qué forma tan ágil de contar y qué apuntes más interesantes sobre la universal guerra de sexos. Alguna reseña que leí por internet decía que los mejores relatos eran los últimos del libro, o sea, los que menos me gustaron, pero ya importaba poco. Me acababa de enganchar al Murakami narrador.


Espoleado por el premio a Escucha la canción del viento, (1979), circunstancia que le indujo a dedicarse a la escritura, fui a comprarlo y me lo encontré "pegado" a su segunda novela Pinball 1973 (de 1980). No estaba mal que le hubieran dado un premio por aquel primer relato, porque apuntaba maneras, pero lo que no pude entender es cómo dejó todo para dedicarse a la escritura y creó una segunda historia completamente infumable. Por mis anotaciones y subrayados veo que Pinball 1973 la dejé hacia el capítulo 14 de 25, lo que no dice mucho de mi paciencia.


Llegados a ese punto bien podría haberme olvidado de Murakami y haberme dedicado a actividades más placenteras o productivas pero con el verano en ciernes me habían entrado muchas ganas de leer y me compré uno de sus grandes novelones a ver si por ahí la cosa iba mejor. Y ya lo creó que fue mejor. Crónica del Pájaro que da Cuerda al Mundo (2001) tiene un arranque electrizante y unas historias intermedias que te devuelven el amor perdido por la novela. Cuando se lo pasé de inmediato a mi hija Teresa (gran lectora), me comentó que había sido para ella como volver a la infancia, es decir, a disfrutar de la lectura a lo grande. Como una niña. La última parte es un poco más confusa, y es que de tanto tirar de la imaginación al final se le enreda un poco, pero se le perdona sin mayor problema. Qué días tan gratos pasamos en mi familia leyendo unos y otros, antes o después esta gran novela. La del pozo, la de Kumiko, la mujer que se va, la del cuñado político, ja ja ja, qué tipo, la de un protagonista que es un alter ego de Murakami, la de las hermanas Kanoo, la de la vecina adolescente, la de la terrible historia del teniente Mamiya y la guerra de Manchuria con mongoles, chinos y una desollación (!). Tremenda novela. Preñada, abigarrada, brutal, inconmensurable.


Tras un paréntesis de actividades deportivas, volví con miedo a la librería a ver qué podía seguir leyendo de Murakami porque los excesos de imaginación de la segunda parte de la Crónica me habían dejado un poco aturdido y de Kafka en la orilla (2002) decían los cronistas que era una novela aún más visionaria o imaginativa que la que ya había leído. Entré en ella con precaución, pero poco a poco me fue atrapando y cuando la acabé experimenté lo que no había sentido con la Crónica: que Kafka en la Orilla es una novela redonda, una novela perfecta, una gran novela hasta el final, llena de misterio y llena de belleza. Una obra de arte universal. Recomendable cien por cien.


Como todos los comentaristas repiten el mantra de que Murakami es el menos japonés de los escritores japoneses (el más universal digo yo) y aún tenía metido yo en la cabeza la necesidad de estudiar Japón para un posible viaje, me compré El Japón de Murakami (2012) del japonesista español Carlos Rubio, libro del que no puedo decir otra cosa que es un tostón, es decir, un libro de referencias más cercano a los textos que se pueden encontrar en una de esas insufribles guías para turistas, que no a explicar cómo ha sido posible que haya salido de Japón un tipo tan interesante a nivel mundial. Y que conste que lo leí entero. Como curiosidad les cuento que en el glosario de palabras japonesas que viene al final tengo anotado que no aparece la palabra "geisha" (!!!)


Después de hacer un precioso viaje interior por España en el que no pude leer mucho, me compré La Caza del Carnero Salvaje (1982) y lo leí en la última semana de vacaciones, a ratos en la playa y a ratos viendo los atardeceres sobre las Islas Medes. Agunas veces, recién acabado un libro dejo alguna anotación en su última página: "L'Estartit, 1 de septiembre del 2017. Prometedor comienzo sobre las relaciones de pareja que pronto se esfuma a otras historias. Divertida prosa irónica en el tramo central de la novela. Lo del carnero es una rayada pero los paisaje de Hokkaido, el frío y la nieve, salvan la parte final de la historia. Fue la primera "gran novela" de Murakami. Ahora, una más". Estupendo entretenimiento para unos tranquilos días de playa. Vaya.


De regreso al trabajo (?), o a septiembre, me lancé a por Al Sur de la Frontera, al Oeste del Sol (2003), porque las dudas sobre el gran tema del amor en el tiempo me parecieron el gran tema de Murakami. Y no me decepcionó. Al poco de empezar el relato ya estaba yo enamorado de la protagonista. Como en las grandes películas de "diosas spypnic". Entre el adolescente de Kafka en la Orilla y el hombre de mediana edad de esta novela está el núcleo de Murakami. Para rematar su obra le falta una gran novela sobre la madurez. Pero cuando se llega a viejo y se entiende la vejez (y el amor en la vejez) ya no se tienen las mismas fuerzas que en la edad mediana. Digo yo. Pero bueno, aún Murakami nos podría dar alguna grata sorpresa. Y no precisamente la de recibir el ansiado Nobel.


A falta de una novela sobre la madurez (y ya no digamos vejez), me entró curiosidad por leer la novela que más fama le había dado a este hombre, la obra que llevada al cine había merecido un cero pelotero en mi calificación del spypcin: Tokyo Blues (1987). Algunos de los reseñistas que hablaban mal de la película argumentaban que era porque no transmitía la riqueza de la novela. ¿Riqueza de la novela? Madre de dios. De haber empezado a leer Murakami por este truño me hubiera perdido tardes y tardes de deliciosa lectura. !Qué cosa tan mala! ¿Es de vergüenza ajena! ¿Y este tío es aspirante al Nobel? ¿De verdad que es el mismo Haruki Murakami de las otras novelas que he leído? ¡Necesito poner en orden cronológico sus obras! No puede ser que haya tanta diferencia entre unas y otras. Algo raro le ha pasado a este hombre. La he acabado por pura cabezonería. Pero no se la recomendaría a nadie en el mundo. Es una basura!!! Logroño, 6 de octubre del 2017.



Tengo ahora junto al sillón de lectura Baila, baila, baila (1988). La compré a la par que la del Carnero y la ha estado leyendo mi mujer mientras tanto, contándome que algunos escenarios o elementos del Carnero aparecen también en ella. He leído de momento uno o dos capítulos con la atención perdida y ya se me han olvidado. Tendría que empezarla desde el principio y no tengo muchas ganas. Sólo de pensar que es de un año después de Tokyo Blues pierdo el interés. Quizás el próximo verano...