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sábado, 22 de octubre de 2011

234. QUINIENTOS DIAS JUNTOS - 2009 - MARC WEBB

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Esta no podía fallar... Otra vez las dos palabras en una misma frase: "comedia romántica" e "inteligente", y por si fuera poco, original. Ahhh. Ahhh, creo que lo peor del cine no es el cine, sino la crítica...

Cierto que en esta película se toca un tema universal e interesante, y que además lo hemos visto muy cerca (ji ji ji): chico se enamora de chica y salen juntos durante un buen tiempo, pero ella nunca está convencida por lo que, en cuanto siente el tilín por otro, adiós muy buenas. Cosas de ese destino filosófico, dicen, en el que se cree y se descree según nos va. Añadamos que tiene factura de buen cine y que la música (indie) no falla (si en aquella de antes del verano eran los Shins, en ésta los Smiths y Belle and Sebastian). Y como la historia es muy simple y por tanto, aburrida, el director se entretiene en saltar adelante y hacia atrás todo el rato pasando del día 1 al 323, luego al 24, luego 215, luego al 7, y así sucesivamente. ¿Pues sabes qué? que aún con todos esos entretenimientos, los 90 minutos reglamentarios (como un partidito de fútbol pero sin descanso intermedio) se te hacen largos.

La protagonista se llama Zooey Deschanel y el director Marc Webb. Y ya lo siento pero no hacen esa pareja ideal que decía Truffaut. La niña acaba por parecer tonta. Y de paso, el niño, que parecía majo, también. Por cierto, es...¡arquitecto! aaaaaahhhhhhhhhhhh. Moraleja: si quieres un protagonista tonto y arruinar una película, pon un arquitecto.

Por supuesto tiene premios. Y para más señas es del 2009.
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La volvemos a ver el domingo 4 de noviembre del 2018. Temíamos que ya la hubiéramos visto pero lo cierto es que apenas nos acordábamos de nada. La cara de Zooey me sonaba pero no me importó disfrutar de su atractivo en la primera media hora de la peli. Rosalía reconoció que la habíamos visto cuando en la última escena salió el edificio histórico aquel de los ascensores del centro de Los Angeles. Por lo demás no cambio ni una coma del comentario de 2011. 

lunes, 17 de octubre de 2011

230. NOUVELLE VAGUÉ A LA ALEMANA (ALLE ANDEREN - 2009 - MAREN ADE)

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Decía el tío Félix hace unos años que en la actualidad los franceses y los alemanes han intercambiado sus papeles. Mientras que los primeros se han vuelto rígidos y disciplinados los segundos parecen haber descubierto la buena vida.

Alle Anderen es toda una prueba: con cuarenta años de retraso los alemanes se ponen ahora a hacer cine al estilo nouvelle vagué, y para darle sello de calidad le dan premio en el festival de Berlín.



Como la nouvelle vagué tuvo un diez por ciento interesante y el resto fue una petardada, las posibilidades de las imitaciones caen del segundo bando. Y si encima la imitadora es del sexo débil recién llegada a la dirección del cine, pues las posibilidades de entrar en ese privilegiado diez por ciento aún son menores.



Dos horas viendo las medias frases, las risitas, los toquiteos y folleteos de una pareja de treintañeros en fase de saber si están enamorados o no, de si van a vivir juntos o no, se hace muy aburrido, pero... menos da una piedra. El escenario, una casa de vacaciones en Cerdeña, es decir, Mediterraneo nouvelle vagué. Todo encaja. El protagonista, arquitecto: normal que su expresividad esté mucho más cerca de los Cascotes que de cualquier diálogo construido desde un buen guión. El tiene cara de ruso. Ella tiene un rostro o una expresión como de tener mucha más edad que la de su cuerpo. Lo más divertido del atrezzo son esos espantosos pantaloncitos rosas medio deportivos que lleva puestos ella a todas horas.



Yo no se la aconsejaría a nadie. Ni siquiera para practicar alemán, porque las frases son tan sosas que hasta la grandeza de ese idioma aparece como disminuido.



Pero en fin, como curiosidad, o como prueba de que es verdad lo que decía el tío Félix, puede valer.

domingo, 7 de noviembre de 2010

175. ¿SE ENTERAN LOS ACTORES? (BREAKING AND ENTERING º .- 2066 - ANTHONY MINGUELA)

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¿Se enteran los actores de las películas que hacen? ¿Actúan en cualquier bodrio solo por la pasta? ¿Es suficiente el guión para saber que la película va a ser buena? ¿O es más fiable el nombre del director?

Son preguntas que nos hacemos cuando acabamos de ver el segundo bodrio consecutivo de un gran actor. Si la semana pasada era George Clooney en El Americano, ayer fueron Jud Law y Juliette Binoche en BREAKING AND ENTERING, la historia de un arquitecto mediotonto (ji ji ji) que se monta con otro socio arquitecto (más gilipollas aún) un despacho superguay en una vieja nave industrial de una zona deprimida de Londres y les roban los ordenadores por la noche. Jud Law vive con una sueca que tiene una hija problemática, lo que evidentemente no funciona, así que persiguiendo a los ladrones da con una bosnia (la Binoche venida a menos) que se lía con él para que no denuncie a su hijo. El enredo lleva a un montaje pésimo, un ritmo lamentable y una media hora final en la que te entra la carcajada y te preguntas. ¿pero cómo es posible que Jud Law no se empiece a reir del papelón que está interpretando?

Conclusión: a pesar de que pueda darse el caso de grandes directores que acepten hacer bodrios sólo por dinero, lo cierto es que es mejor guiarse por ellos, y saber si están en la LISTA NEGRA.

Con BREAKING AND ENTERING, el director ANTHONY MINGUELA entra con plenos derechos en ella. Y eso que según la carátula de esta peli dicen que le dieron un OSCAR...., Claro que... fue por otro petardo: EL PACIENTE INGLES. Bueno, concluyamos esta nota diciendo que el pobre MINGUELA no podrá salir ya nunca más de la lista negra porque se murió en el 2008 con solo 54 años. Descanse en paz.
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miércoles, 16 de junio de 2010

149. DON ARTURO

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Con Pérez-Reverte no me puedo meter mucho porque es Santo de mi novia y de don Javier D. A veces clava algún artículo, como aquel del relato sobre la imposibilidad de conducir sin peligro si se siguen las señales de tráfico (LA CURVA DIABÓLICA) pero las más de las veces se alarga innecesariamente o se va por los cerros de Úbeda como en el remate de éste de hace un par de semanas que hoy traigo aquí más que nada porque se mete con los arquitectos, las peatonalizaciones masivas y los engranitados urbanos, y eso siempre es muy de agradecer: EN LA CIUDAD HOSTIL. No sé cuanto me dijeron que cobran los Miembros de la Real Academia por tener Sillón allí pero era una buena pasta, así que ya les vale de escribir como los blogueros de a pie.