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sábado, 15 de diciembre de 2012

497. TWO LOVERS ** (2008). James Gray



Salgo de mi letargo un poquito nada más para contaros que voy a empezar a dar calificaciones a las películas. Un cero (0) para las que no recomiendo ver, por plastas, pedantes, malas de solemnidad, españolas, etc. Una estrellita * porque pueden venir bien para pasar un rato o algo se puede salvar. Dos estrellas *** para las películas majas que vale la pena ver. Y tres estrellas *** para mis películas preferidas por las razones que sean, que pueden ser múltiples y variadas. Y que me estreno a pesar del letargo diciembresco, con TWO LOVERS: CALIFICACION **.

Diríase que es una película de judíos. Racismos aparte, los judíos son esa raza extraña cuya alma y costumbres espantan a la mayor parte del mundo occidental, seguramente porque nos mueven al odio con una facilidad pasmosa. Creo que el cine americano ha hecho una serie de retratos de judíos muy valiosa, seguramente porque nos los muestran en el interior de sus familias, de sus casas, de sus comidas, de sus conversaciones, de sus amistades con otras familias judías. Debería de hacer un listado de películas de judíos. Da para un tema apasionante.


En la película que nos ocupa, James Gray (1969) cuenta los devaneos amorosos de un judío (Joaquin Phoenix) traumatizado por la pérdida de un amor anterior entre dos nuevos posibles amores venideros, el de una vecina muy interesante (Gwyneth Patrol) y una dulce judía de una familia amiga (Michelle Rausch)


Los tres consiguen crear sus personajes de una manera tan convincente que si no fuera porque de vez en cuando te tienes que pellizcar en la piel para recordarte que se trata de cine, creerías que son de verdad.

A Gwyneth Patrol ya la habíamos visto en otra peñícula de ente blog: ANNIVERSARY PARTY. Tiene un físico y una expresión de las que enamoran para la perdición. Muy interesante, sí señor. Me gusta.

Y muy buena también la aportación de Isabella Rosellini como sufridora madre de familia judía.


Qué gusto da ver buen cine ¿verdad?
JAMES GRAY ¡te seguiremos!

jueves, 23 de febrero de 2012

339. ANNIVERSARY PARTY - 2001 - ALAN CUMMING Y JENNIFER JASON LEIGH



Qué guapos todos, Beverly Hills, gente del cine, un party de aniversario de una parejita. Y llegado el momento central de la noche, todos escenifican algo con ese toque de saber estar en escena tan propio de los anglosajones, y ya no digamos, de la gente del cine ¿quién no quiere ir a un party así?

El caso es que esta película del 2001 que ya habíamos visto en su momento y que nos había dejado bastante indiferentes, porque la gente pija y culta por muy bien que lo haga me deja indiferente, y porque los diálogos quieren ser interesantes todo el rato y al final se te acaban indigestando, esta película, como se verá, es el típico enredo entre la vida real y el cine que tanto les gusta a la gente del cine y que tanto aburre a los que no somos gente del cine.

De todos modos la hemos vuelto a programar, porque la verdad sea dicha, estar hora y pico entre gente guapa en una casa modenna oyendo conversaciones que parecen sugerentes, no es un caramelo amargo por mucho que de tanto en tanto salgan a relucir las peleas intestinas entre vecinos o entre las mujeres para darle al party un poco de drama.

La película se la guisan y se la comen entre los dos protagonistas, Alan Cumming y Jennifer Jason que a la vez son los guionistas y los directores. Toma ya. Entre ellos se inventan un momento difícil en su relación de pareja y la ponen en escena con la ayuda de todos sus amigos (dentro y fuera del plató). La verdad es que esta gente del cine juega con fuego, y es lógico que la mayoría se quemen.

Decía que lo mejor son los líos entre mujeres, y como son muchas, de algún modo me recuerdan a aquella película coral de Ozon, Ocho mujeres (2002), aunque a diferencia de esta, en la que el juego era intergeneracional, en Anniversary Party  la partida se juega en ese tramo de edad tan crítico del comienzo de la madurez.. Me quedo pues con las mujeres y paso de los tíos, que por muy actores y gente del cine que sean no hacen otra cosa que lo que hacemos todos, es decir, andar tras ellas.

En primer lugar, la prota, codirectora y coguionista, Jennifer Jason Leigh, que escenifica celos respecto a todas las mujeres que le pueden robar al maridito ese tan bobo que tiene, Alan Cumming, o sea, su marido real, y codirector con ella del film. Tiene un morrito bastante feo, pero para el papel que se ha escrito le va bien.


La segunda, la más peligrosa de todas, Gwyneth Patrol, la actriz de una película que va a hacer el maridito interpretando a su propia mujer, que parece que es como una piruleta rosa traída en un barco wikingo. Lo que me ha costado escribir su nombre. .


La fotógrafa, morena y cachonda, Jennifer Beals, vieja amiguísima de su maridito, y con la que seguro que ha follado miles de veces, por lo que parece tener más en común con ella que con su propia mujer:


La amiga de toda la vida de la rubia, Phoebe Kates, mujer en la vida real y en la película de Kevin Kline, padres asentados y con los niños traídos al party, que le dice a la prota que su maridito es un inmaduro y un gilipollas y que ella se merece algo más, ale.


La fea, Jane Adams, porque alguna fea tenía que haber en la fiesta.


Y la vecina, Mina Badie, que tiene cara de mustia pero que al final resulta que es con la que se morrea el maridito cuando están puestos de éxtasis hasta el culo. 


Hay una más, la mujer del financiero, también monilla, pero aparte de unas palabritas insinuantes con el maridito cuando llegan los primeros al party, creo que no da más juego.

En fin, que si querían que se me quitaran las ganas de dar un party con gente del cine (o de la cultura) y de ver cine de la gente del cine, casi lo consiguen. Y es que es todo tan mono y tan tonto, todos se odian y se aman, se dan tantos abrazos y se soportan tan bien, muerden y recogen velas con tanta educación, etc. que aunque te guste estar ahí, al final te quedas con la duda de si no te da grima todo.