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martes, 14 de abril de 2015

775. PONERSE A SU ALTURA



El daño a la vista (y a la razón) que hace esta foto, miles de veces reproducida en todos los periódicos y páginas de internet, pone de manifiesto una vez más lo sobrestimada que está la fotografía y lo engañosa que puede llegar a ser. He buscado alguna otra del reciente encuentro de Panamá para curar mi espanto. Por ejemplo esta otra...


... en la que el presidente de la gran nación que defiende la democracia en el mundo da la mano al jefe de estado de un desolado país que ha llegado al cargo por ser hermano del dictador anterior. Representando ambos presidentes valores tan distintos, es de reconocer la humildad del primero en sentirse tan humano y mortal como el segundo y darle por ello la mano.

Pero la foto primera no. Dejarse hacer esa foto no se le puede perdonar a Obama y a todo su aparato político y moral. Esa foto es una afrenta a la humanidad.


sábado, 11 de febrero de 2012

327. CIENCIAS



Giro sorpresa de los acontecimientos: el mundo no se va a ir al garete por la tecnificación acelerada, sino porque al paso que vamos en el descrédito de la educación y el estudio, nadie va a saber cómo diablos se manejan las máquinas que han puesto al mundo como una moto.

Más sorprendente aún es que nuestro don José Ortega y Gasset ya hubiera avisado hace más de medio siglo:

«Si una generación dejase de estudiar, la humanidad actual, en sus nueve décimas partes, moriría fulminantemente. El número de hombres que hoy viven solo pueden subsistir merced a la técnica superior de aprovechamiento del planeta que las ciencias hacen posible. Las técnicas se pueden enseñar mecánicamente. Pero las técnicas viven del saber, y si éste no se puede enseñar, llegará una hora en que también las técnicas sucumbirán» 

Pero claro, como tampoco nadie lee, pues da lo mismo avisar que no.

Más que parar la moto, Obama quiere que al menos la pilote gente de su país (como cuando lo de Hiroshima), y ha pedido por segunda vez al Congreso dinero para ello.

Pero desde que pongo música buena en este blog, los del Congreso están todo el día con los auriculares puestos oyendo el iPod y lo mismo le vuelven a decir que no.

Vaya, que nos vamos al garete, con pilotos americanos o con alemanes. La duda está en si las nueve décimas partes o las diez enteras. Si gana la primera opción, vaya un saludo cordial desde aquí y desde ahora, a los que se salven.


(Y mi agradecimiento a Luis Xumini por la cita)


martes, 20 de enero de 2009

DISCURSOS OBAMA


Dicen que Obama ha ganado las elecciones por sus discursos, pero ayer traía ELPAIS un reportaje sobre Jon Favreau, un chavalón con pelo rapado de sólo 27 años que es el que se los hace. O sea, que Obama sólo pone la figura. Y es de suponer que la aprobación a los textos, claro.

Esa forma de ver las cosas no puede ser verdad del todo porque Obama se las ha tenido que ver varias veces en debates en directo, y ahí no hay discursos que valgan. Pero a los periodistas les encanta la idea de que los textos lleguen más lejos que las personas.

Entre los discursos más importantes de la carrera de un Presidente de los Estados Unidos, está el del día de la investidura, o sea, el de hoy. Dice el reportaje que Jon lleva dos meses preparándolo y que debe durar exactamente veinte minutos.

La política es sabiduría en el gobierno de los pueblos, el arte de la paz y de la guerra, pero el liderazgo, sea democrático o totalitario, es otra cosa: es, claramente, una puesta en escena. Aunque hoy Obama empieza a gobernar no parece que vaya a dejar la puesta en escena. Sobre todo porque cuando uno le toma gusto a la escena suele olvidarse de lo que es auténtico.