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miércoles, 9 de junio de 2010

146. EL GAY SALOMON

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Otra jran noticia de este jran PAIS productor de noticias: la del veto a que los gays israelitas participen en el día del orgullo gay.

Esta vez el comentario corre a cargo del corrosivo Juan Abreu en su blog Emanaciones:

"Los maricones madrileños han decidido vetar a los maricones israelíes. Me gusta la palabra maricón, la uso con mucho cariño. Yo mismo soy maricón a cada rato, en mis ratos libres.

El Desfile del Orgullo Gay en Madrid se ha convertido en Desfile Antisemita Gay en Madrid.
Es lo que pasa cuando se hace política con el culo.

Qué vergüenza, qué ofensa para todos los seres humanos perseguidos por el común normal y humano deseo de follar con alguien de tu propio sexo.

Israel, la única democracia que respeta los derechos de los homosexuales en todo el basurero musulmaneril, vetada. Más allá de las fronteras de Israel cuelgan por los huevos a los maricones, humillan a los maricones, matan a palos a los maricones, carecen de derechos los maricones, encarcelan a los maricones, asesinan a los maricones, prohiben básicamente la existencia de los maricones y ni en el puto paraíso de las vírgenes admiten maricones pero a quien condenan los maricones madrileños ¡es a Israel!

Pero que mierda nos ha salido este sindicato de maricones madrileños. Qué rastrero.
Ay, me permito darles un consejo: sáquense el panfleto subvencionado socialdemócrata del culo.

Que mucha gente ha muerto defendiendo los derechos que hoy ustedes pisotean".

145. OTRO MEMO

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Empezó siendo un chico revelación y el peso de la púrpura de ELPAIS le ha convertido en un pelele. Hace falta ser simple para escribir una artículo así: LA PUÑETERA VERDAD.

Copio y pego la respuesta que le da un comentarista bastante razonable del blog de Azúa, aunque luego se vaya por la rama de otra escandalosa noticia producida en este gran país productor de noticias de este tipo. Más que de sobra:

Quisiera expresar mi total desacuerdo con el escritor Javier Cercas, cuando en su artículo ‘La puñetera verdad’, publicado en el PAIS el pasado 6 de junio, deslinda el hecho moral del hecho político, refiriéndose a la II República y a la Guerra Civil. En dicho artículo relata la historia de un joven falangista, muerto en la Batalla del Ebro. El señor Cercas dice del tal falangista: “…tal vez acertó moralmente, pero no políticamente.” Para el escritor, tanto fascistas como comunistas, moralmente no se distinguían: su idealismo los salvaba de equívocos (no estaban equivocados); ahora bien, políticamente no, puesto que unos apoyaron a Franco y otros a la República. De ahí se deduce que hay que entender la historia como una especie de lucha entre los que políticamente son buenos y los que son malos. Para el señor Cercas, la moral, en la historia política, no jugaría ningún papel. La democracia actual tendría, por ello, forzosamente, su origen en la bondad política de la II República, como una especie de ente por encima de las conductas, de la moral de las personas. Conclusión: si la historia tiene ese camino inexorable de bondad política, donde la moral humana no interviene, entonces dejemos que la historia siga su curso mientras la observamos desde el balcón de nuestra casa.

Pero los hechos nos dicen todo lo contrario. Por ejemplo, ayer, un grupo de antisemitas intentaron linchar en la Universidad Autónoma de Madrid a dos profesores israelíes que iban a participar en unas jornadas Hipano-israelíes sobre energías renovables. ¿Alguien podría decir que los que intentaron linchar a los dos profesores israelíes acertaban en su conducta moral (como los fascistas durante la Guerra Civil), pero estaban equivocados en su actitud política? ¿O no? ¿O estaban acertados en su actitud política y moral como los comunistas en la Guerra Civil? ¿Es admisible que este tipo de actos se permitan en un país democrático porque están respaldados por la siempre “bondadosa política de la izquierda”? ¿Cómo es posible que el rector de una Universidad, como la Autónoma de Madrid, permita una conducta criminal racista contra profesores israelíes, porque ésta siempre estaría justificada políticamente dadas las últimas actuaciones del Gobierno de Israel?

No voy a entrar en valorar la conducta del Gobierno israelí, así como tampoco la de Hamás, o la de gobiernos como el turco o el iraní. Lo que quiero decir, es que ninguna acción política por parte de cualquier poder político, está a salvo de la moral. Puede que haya gente engañada por dicho poder. Pero lo que llamamos historia no es una lucha entre buenos y malos, políticamente hablando. En todo caso, la historia que conocemos es la historia del poder político, de cualquier poder político y sus crímenes. En esa historia no suelen salir, con nombres y apellidos, las víctimas, siempre olvidadas. Sé de los crímenes cometidos por el Gobierno de Israel y por los terroristas islámicos, en su demencial lucha basada en el diente por diente... Sé también que, en tiempos de crisis económica, el deporte preferido en Europa siempre ha sido la caza del judío, único culpable, al parecer de todos los males de este mundo. Por ello no me alegro de los actos de la Autónoma de Madrid, aunque ahora estén protagonizados por una especie de nacional-socialistas- comunistas. El señor rector de la Autónoma debería de recordar la historia reciente de Europa, tanto como alardea de ser un adalid de esa cosa que llaman ‘Memoria Histórica’. Es más, no sé cómo a ese rector se le llama rector y, además, siga en el cargo sin nadie en el Gobierno diga esta boca es mía. Espeluznante.

Comentado por: miguel el 08/6/2010 a las 08:47

jueves, 29 de abril de 2010

117. LAS MADRES DE LA PLAZA DE MAYO

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Fueron en origen una nueva forma de movilización, pacífica, persistente y ejemplar. Pedían saber de sus hijos desaparecidos por la dictadura argentina. Pero no sé muy bien porqué toda acción de protesta, toda acción política revolucionaria acaba siempre de la peor de la maneras. En el blog del escritor cubano Juan Abreu he encontrado este comentario y esta cita de la actual presidenta del movimiento:

"Un gran sufrimiento no produce necesariamente mayores niveles de decoro. Puede producir personas como la presidenta de las Madres de Mayo, Hebe de Bonafini, antisemita, simpatizante de ETA y en general gentuza de temible y siniestra calaña.

He aquí sus declaraciones sobre el atentado a las Torres Gemelas:

"Por eso cuando pasó lo del atentado y yo estaba en Cuba visitando a mi hija, sentí alegría. No voy a ser hipócrita, no me dolió para nada. No me dolió para nada, porque siempre digo en mis discursos, decimos las madres, que nuestros hijos serán vengados el día que el pueblo, algún pueblo sea feliz. Y creo que en el momento del atentado, un atentado sin ninguna declaración de guerra, alguien que declaró la guerra sin portaaviones, sin aviones, sin misiles, sino con el cuerpo, y no es muy fácil declarar la guerra con el cuerpo, por eso fue inesperado, porque tanta tecnología no le sirvió a EE. UU. Yo sentí que había muchos pueblos en ese momento que eran felices y sentí que la sangre de tantos en ese momento era vengada."

martes, 27 de enero de 2009

LA GUERRA Y LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN



Ayer lunes traían los periódicos una noticia sorprendente y novedosa: la de la posible persecución legal fuera de sus fronteras de los soldados israelíes que han tomado parte en el último episodio bélico entre su país y los palestinos de Hamas.

No contentos con haber ganado la victoria informativa (todos los medios no han dejado de decir que la guerra de la información la han ganado los palestinos, o sea, los propios periodistas) las sociedades de la información, capaces de identificar al personal de los ejércitos bien organizados, amenazan ahora con atacar a los soldados del bando judío.

El ejército israelí se lo ha tomado tan en serio que ha señalado a España, Reino Unido y algún otro país que no recuerdo, como lugares peligrosos para el turismo de sus soldados, y se ha planteado que en la próxima batalla los soldados lleven pasamontañas (como los policías o los terroristas de aquí) y no se dejen fotografiar por los periodistas.

Lo curioso del caso es que los medios de información occidentales no se hayan planteado también perseguir a los miembros de Hamas que disparaban bombas sobre la población civil israelí. Y eso que la mayor parte de las fotos de esta guerra provenían de Gaza. Se podría concluir que la actual sociedad de la información está mucho más cerca del sentimentalismo de los damnificados por las bombas que de las razones de Estado (seguramente porque las fotos o los vídeos del horror de las guerras venden muchos más periódicos y horas de televisión con anuncios). Claro que cuando la sociedad de la información ataca, bien que pretende utilizar los aparatos del Estado.

sábado, 3 de enero de 2009

DESPROPORCION



En el reciente episodio bélico entre los israelitas y los palestinos de Gaza los periódicos españoles (y seguramente buena parte de los mundiales) han dictaminado de forma unánime y a modo de condena que los ataques aéreos de Israel han sido completamente desproporcionados respecto de los ataques previos de Hamas con cohetes caseros.

Como puede verse, los periodistas andan muy flojos en ética y en matemáticas. La máxima desproporción moral se produce siempre en el primer ataque, es decir, en el que se pasa de no matar a matar. La desproporción en tal caso es siempre del cero al infinito. Comparada con esa magnitud, la desproporción posterior entre 3 y 300 o entre 3 y 3000 muertos, es infinitesimal.

Pero incluso andan fatal de lógica, porque si critican la respuesta bélica israelita por su desproporción, ello induce a pensar que ahora estarían a favor de la salvaje ley del Talión (ojo por ojo y diente por diente).

Como se ve, no se puede dejar el análisis de problemas tan graves como la guerra en manos de periodistas. Así que el gravísimo problema que nos acucia es la gigantesca desproporción entre la opinión generada y difundida por los periodistas y cualquier análisis o argumentación medianamente independiente.