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sábado, 4 de febrero de 2017

874. UN EVEREST DE SABIDURIA



Estando aislado cerca de Perpignan, en el verano del 2009, conseguí leer de un tirón el primer volumen de LOS ENEMIGOS DEL COMERCIO.


Lo hice como un atracón de historia sobre la antigüedad cuando no era consciente aún del grandioso proyecto de sabiduría en el que me había metido. Adquirí el segundo volumen en cuanto lo publicó Escohotado, pero estuvo mucho tiempo a la espera en la estantería de la biblioteca hasta que el verano pasado me lo llevé como único libro a las vacaciones en la Isla de Reunión y me puse al día en la revolución francesa y en el pavoroso siglo XIX.


Empezado el 2017, el año de la revolución comunista, he comprado el tercer volumen y esta vez he empezado a leerlo poco a poco, dos o tres páginas por día, deteniéndome en los personajes, los lugares, las citas de los volúmenes anteriores...,  como quien ya disfruta del éxito de la expedición y no tiene prisa alguna por llegar al final. El final ya se sabe y los acontecimientos son tan próximos que casi estás leyendo sobre tu propio tiempo.


Hasta aquí hemos llegado. A un tiempo en que el mercado capitalista ha llegado a poner el precio del dinero en cero y una de dos, o la historia se ha parado y vamos a ser ya felices para siempre, o viene pronto una hecatombe.

Muchos no podréis poneros a leer estos tres grandes libros (escritos en muchos tramos con un lenguaje excesivamente abstracto, irritante o sarcástico más propio de artículos de lucimiento que de verdadera pedagogía  / como una gran montaña en la que se pierden los senderos...) por vuestras muchas ocupaciones. Tiempo habrá, que la vida es larga. Pero para haceros una idea del alcance de la obra, está bien escuchar esta media hora de diálogo entre Federico Jiménez Losantos y el autor que promete dos capítulos más (aunque Jiménez Losanto está bastante pesadito y hasta irritante cortando a Escohotado más de la cuenta).


viernes, 3 de febrero de 2017

873. ORDINARY WORLD



Encontrar una perla en una ostra lo hace cualquiera. La verdadera suerte está en encontrarla en el macarrismo. ¡Y a primera hora de la mañana! Pongo el spotify al azar (o sea, en plan radio) mientras quito las hebras de las vainas para dejar preparada la comida y de repente suena esto:




La cocina se transforma en una nube. Se va el frío de la mañana. Y llueve, llueve sobre los verdes campos que amanecen a esa misma hora en cualquier parte del mundo.

Es música para los auriculares, pero para los que no tengáis spotify (que por cierto, me he enterado que es el que se come la batería del móvil a bocados ahhhh), os enlazo/inserto el youtube:




Pero... ¡si esta canción me suena un montón! No la versión de Joy Williams, claro, que es tan nueva como el amanecer (como el amanecer de hoy) pero sí la canción. Seguro que es de esas que tanto ponían en la empalagosa KISS FM. Pongo en el buscador "Ordinary World" y me sale que es de DURAN DURAN, uno de esos grupos macarras ingleses que triunfaron en el rebote juvenil de la era de la Tatcher y que a mí me trajo bastante al pairo.

Busco algo más de DURAN DURAN y me sale el vídeo de RIO, imágenes que mira tú por dónde, ayer mismo por la mañana había visto con desdén en las pantallazas de un bar macarra (casi todos los bares son ya macarras y con televisión) mientras me tomaba el café de la mañana.

Qué horror, qué horror. Pero... allí donde está el peligro, crece también la salvación (que escribía el poeta junto al Neckar).

Con la magia de la música y mi natural incomprensión del inglés, hasta la letra me suena a nácar:

Came in from a rainy Thursday on the avenue
Thought I heard you talking softly
I turned on the lights the tv and the radio
Still I can't escape the ghost of you
What has happened to it all?
Crazy someone'd say
Where is the life that I recognize?
-Gone away-
But I won't cry for yesterday
There's an ordinary world
Somehow I have to find
And as I try to make my way
To the ordinary world
I will learn to survive
Passion or coincidence once prompted you to say
Pride will tear us both apart
Well, now pride's gone out the window
Crossed the rooftops, ran away
Left me in the vacuum of my heart
What is happening to me?
Crazy someone'd say
Where is my friend when I need you most?
-Gone away-
But I won't cry for yesterday
There's an ordinary world
Somehow I have to find
And as I try to make my way
To the ordinary world
I will learn to survive
Papers in the roadside tell of suffering and greed
Fear today, forgot tomorrow
Besides the news
Of holy war and holy need
Ours is just a little sorrowed talk
And I don't cry for yesterday
There's an ordinary world
Somehow I have to find
And as I try to make my way
To the ordinary world
I will learn to survive
Every world is my world
-I will learn to survive-
Any world is my world
-I will learn to survive-
Duran Duran - Ordinary world

domingo, 22 de enero de 2017

872. CAMBIO CLIMÁTICO



Ayer leí una de las respuestas más sensatas a la pregunta sobre el cambio climático. Fue en una entrevista a la profesora de arte y antigua feminista Camille Paglia. Está en esta entrevista que le hace el periodista mejicano Angel Jaramillo para la revista Letras Libres (la enlazo por si queréis leerla entera). Copio y pego el fragmento en cuestión:


Otra de sus facetas más polémicas es su postura con respecto al cambio climático. Ha argumentado, en contra de las conclusiones de diversas investigaciones, que la causa de este problema global no es la acción humana, sino los ciclos naturales de la Tierra.

Nací y crecí en la zona central de Nueva York, donde los glaciares que cubrían la mitad de América del Norte empezaron a disminuir al final de la Edad de Hielo, hace unos doce mil años. Este proceso dejó rastros en el paisaje, el ejemplo más famoso son las cataratas del Niágara. Veo estos procesos como ciclos largos. El clima y la temperatura están en constante transformación y nadie tiene la capacidad de predecir qué pasará. Desde el nacimiento de la civilización, en la antigua Mesopotamia, las personas saben que cualquier ciudad construida a las orillas de un río o en una costa corre el riesgo de ser destruida por inundaciones o por el aumento del nivel del mar. No deja de sorprenderme la ignorancia de ideólogos como Al Gore, que dijo que el huracán Katrina fue causado por efecto de la acción humana. Los mayores huracanes en la historia de Estados Unidos sucedieron al principio del siglo xix. Además, no tenemos manera de medir o entender la forma en que los ciclos de calentamiento o las llamaradas explosivas del sol afectan nuestro clima o el modo en que el magma se filtra a través de las placas tectónicas afectando la temperatura del océano. Los defensores del calentamiento global se han convertido en fanáticos religiosos que prefieren el dogma a la ciencia. Estamos a merced de la inmensa fuerza de la naturaleza y los seres humanos somos muy débiles como para influir en ella. Predicar que la humanidad, pequeña como es, tiene el poder de cambiar el clima es arrogante.