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martes, 7 de julio de 2015

789 ¿TRAGEDIA O COMEDIA?



No todos los días se ve a una nación ahorcarse a sí misma por no poder pagar sus deudas. Lo normal es que los países y civilizaciones se vayan muriendo poco a poco y en silencio. Pero Grecia es mucho Grecia, que para eso inventó la tragedia, y el domingo dio un espectáculo al mundo del más alto nivel teatral. Se suicidó en masa y salió a celebrarlo con banderitas (esos trapos vintage de los que hablábamos hace unos días aquí).

La ejemplaridad del suicidio tiene que ver con la salvación de los demás. Grecia se suicida para que Europa siga viva. Ahora entiendo todo eso de la dignidad y el orgullo que dicen los podemistas o lepenistas. La verdad es que es bonito. Un espectáculo edificante.

Claro que si los podemistas y lepenistas llegaran a ganar en sus países, me temo que el muerto se va a reír un rato del público, porque de tragedia nada. Es posible que Grecia se haya tirado desde el acantilado para desencadenar un efecto dominó y que las demás piezas europeas vayan cayendo como ella. Ja ja ja ja. Qué truco más bueno. Muy cómico, sí señor. (Lo único que no me imagino del guión es a los españoles celebrando nuestra ruina con la banderita).

No es de extrañar que los europeos estemos pasmados y sin saber qué hacer. No sólo dudamos de si el espectáculo ha sido tragedia o comedia, sino que andamos preguntándonos unos a otros si lo visto ha sido teatro o realidad. Si hay que aplaudir o llorar. Eso sí, lo único que tenemos claro es que si pedimos que nos lo expliquen los economistas, es seguro que no nos vamos a enterar. (Qué tíos. Qué claridad. Disertan como arquitectos; o como sofistas...).


sábado, 10 de noviembre de 2012

474. WILBUR QUIERE SUICIDARSE - 2002 - Lone Scherfig



Wilbur se pasa toda la película sin suicidarse del todo, y yo me pasé toda la película no durmiéndome del todo, no sea que me fuera a perder algo interesante.

No es el suicido un tema que me apasione. Siendo muy joven le dije a una chica que me gustaba mucho que estaba yo pensando en el suicidio, pero más que nada para darme importancia. A mi no me funcionó mucho pero al suicida de la película algo le ven las mujeres que se derriten. Excepto una que también es suicida fracasada, es decir, de la competencia.

Por esa parte me hubiera dormido, pero ciertos seres marginales que tienen formas de vivir que poco o nada tienen que ver con las formas de vivir normales, siempre me caen simpáticos. Ya sé que no se puede esperar de ellos gran cosa pero tienen lo justo para no dormirme.

Recuerdo que en mi ciudad había hace años una librería regentada por unos hermanos que eran poco más que borderline y que la librería, a pesar de todo, funcionaba. Con la librería de Wilbur y su hermano pasa lo mismo. No te explicas que funcione. Como tampoco me explico que funcione un país donde hay tanta gente que no hace prácticamente nada (el mío). En todos los países debe de haber gente que no hace gran cosa. En Glasgow, por ejemplo, que es donde transcurre la película. O en Dinamarca, que es el país de los que la han pensado. Es agradable saber que el mundo continúa funcionando aunque tú no hagas nada. Y que tú, además, sigues viviendo. Más que nada por si nos da por no hacer nada.

Ni siquiera por suicidarnos. O por dormirnos.