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miércoles, 9 de mayo de 2012

396. SHOWGIRLS - 1995 - PAUL VERHOEVEN




Lo mejor de esta peñícula fue el cartel (a la vista está), y que le dieran el premio a la peor película de la década. Así se hace la crítica mucho más a gusto.

La película arranca con un chiste bastante bueno: la prota hace autostop y le para un tío con una camioneta que lleva puesta música de Garth Brooks. "A mí no me gusta Garth Brooks" dice la chica, y el tío le responde: a nadie en América le gusta Garth Brooks, ja ja ja ja... (¡por eso ha sido uno de los cantantes que más álbumes ha vendido en toda la historia!... por mis uñas de los pies que ente domingo pongo un Garth Brooks en el sPyPBox). Por desgracia, la película acaba en el misma furgoneta pero con un diálogo más bien colonoscópico: ¿encontraste lo que buscabas en Las Vegas? dice esta vez el chico. A lo que ella responde: "No, pero me encontré a mí misma...." Tachán tachán. Entre una frase y la otra salen unas dos mil tetas, de entre las cuales, es evidente que ELIZABETH BERKLEY  (la protagonista), encontró las suyas.


Ver teticas durante dos horas y diez minutos es un entretenimiento muy sano, así que no entiendo por qué dicen que es una mala película. Digo yo si será porque cuando sale el chico, el denteroso KYLE MACLACHLAN, (pronúnciese despacio para aumentar el efecto: mac la chlan) te entra mucho la dentera y te pones nervioso esperando que vuelvan a poner las teticas:


También puede ser que haya gente que le parezca que la rival de la prota, GINA GERSHON, es una bocachhhhhhh, shhh, no lo diré más, que la presidenta del cine club me llamó zafio y cutre  por copiar semejante palabro


O que lo de hacer tilín con unas escenas lésbicas que no cuelan ni en la peli, ya no cuelan entre gente heterosesuá:


Sea como fuere, cuando al Verhoeven se le ocurrió meter la escena en la que el cantante de largas melenas improvisa una sórdida violación a la negrita amiga de la prota, digo yo que fue para que se nos acabaran las ganas de ver ya más teticas y dijéramos: apaga esa tele o pon el telediario del otro canal.


Y así  pudiera él acabar la película a gusto con la frase de que la chica se había encontrado a sí misma.

Es decir, que como todo encaja, no sé por qué dijeron que era tan mala. Se ve que a los críticos no les gustan las teticas.

Mala, mala,sí, pero que tuvo muy buena recaudación... ¿por qué? Ni idea.... j j j. Y ahora encima dicen que se ha convertido en una película de culto. ¿A qué? Ni idea.... j j j.


domingo, 1 de abril de 2012

375. TIRAD SOBRE EL PIANISTA - 1960 - FRANÇOISE TRUFFAUT



¿Se puede hacer el comentario de una película en la que uno se ha dormido? En un periódico serio (lo de serio es un decir) supongo que no, pero en un blog sin pretensiones ¿por qué no? Además, con decir que uno se ha dormido ya se dice mucho ¿no?

No me acuerdo cuando me dormí (uno no se acuerda de esas cosas) pero en algún momento debí de pensar, bah, si me duermo no me pierdo nada. Y zzzzzzzzzzzzzzzz. Lo que me maravilla es que no me durmiera en los primeros diez minutos cuando todo transcurre de noche y en blanco en negro, o sea, que es como si hubieras cerrado los ojos y estuvieras oyendo la televisión del vecino francés. Porque eso sí, la vimos en francés, con lo que deduzco que me debí de dormir por vista cansada, porque como en las películas de los franceses no paran de hablar, tú, que no sabes francés, te jartas de leer y el efecto somnífero del cine plumbífero se acrecienta muchífero.

Eso sí, tuve la suerte de estar despierto cuando aparecen dos teticas, que para una película de 1960 no está nada mal. Sobre todo si Truffaut la adorna con la gracieta de Charles Aznavour que le dice a ella que en el cine las chicas siempre salen con las tetas tapadas cuando están en la cama ja ja ja:



Otra escena que vi hacia el final es una en la que uno le dice a otro: "que se muera mi madre si eso esto no es verdad", acto seguido se ve a una anciana caerse para atrás y sigue la imagen donde estaba la acción principal. Un cachondo el Truffaut. Pero poco serio.

TIRAD AL PIANISTA parece cine amateur, pero no vale que se perdone con el argumento de que es una de las primeras películas de Truffaut porque ya antes había hecho LOS CUATROCIENTOS GOLPES. No sé, tendremos que volverla a ver (Los Cuatrocientos Golpes, no Tirad al Pianista) no sea que la tengamos sobrevalorada.