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miércoles, 8 de noviembre de 2017

896. VA DE FOTOS



Que doscientos alcaldes independentistas hayan cogido un avión para irse a Bruselas única y exclusivamente a hacerse una foto sólo tiene una explicación: que esta guerra va de fotos. Y el que se haga mejores fotos gana. De haber apuestas, yo pondría mi pasta por el independentismo, porque posan mucho más y mejor.

En estos tiempos, fotos hace cualquiera, así que la clave está en posar. Posar mucho. Posar y posar. En 1989 Ignacio Gómez de Liaño publicó La Mentira Social, libro que analiza el poder que las imágenes, mitos y ficciones adquieren en la vida social de los individuos.


El bombardeo de imágenes que estamos padeciendo estas semanas está siendo demoledor y aunque la mayoría se pierden en tierra de nadie, las hay que dan en el blanco y aciertan a dar en la conciencia. Y en las conductas...


Y es que la convergencia entre política y espectáculo que se va logrando a través de las imágenes, según Liaño, tiene una potencia de alteración (o sobre todo de construcción) de las conciencias muy superior a cualquier discurso de la razón.


Le queda uno la duda de si esa guerra no acabará como todas las guerras, es decir, con montañas de muertes y desolación (con fotos incluidas, por supuesto). Dicho de otro modo: le queda a uno la duda de si la invocación a coger las hoces para matar al enemigo no fuera más que una canción para salir de excursión al monte.


Porque no de otro modo se puede entender que ir a la cárcel sea motivo de saludar al público con alegría, echar besos y dar palmas.


Los medios de comunicación están encantados con los independentistas porque todas, todas las cadenas, incluso las pocas emisoras críticas con el independentismo, no hacen sino dar imágenes de los independentistas.


Rufián es en esto un campeón. El jueves de esta semana, mientras los miembros del Gobierno cesado de la Generalidad declaraban en la Audiencia Nacional, TVE-1, o sea, la tele que dicen que es del PP, le hizo una entrevista que duró más que mi café en el bar con lectura del periódico incluida. Al rato salí a la calle y pasé por delante de otro bar que tenía la televisión puesta con Antena 3 ¡y allí volvía a estar Rufián dando declaraciones! Lo que dijera Rufían le traía a todo el mundo sin cuidado (de hecho en ambos bares el sonido estaba quitado) pero la foto constante era la de él. En una cadena y en la otra. En un bar y en el otro. Como las fotos del Rey o del presidente de la Compañía en otros tiempos.


Y si la foto no es de Rufián, entonces es de Pablo Iglesias apoyando a los independentistas, porque los medios, todos los medios que producen imágenes, están deseando ver a Pablo Iglesias para hacerle fotos (diga lo que diga Pablo Iglesias, que eso le trae sin cuidado a todo el mundo) y él está allí posando encantado para ellos.


¿Qué podemos hacer con todo este material bélico? 


Como no verlo es imposible, quizás lo más sensato sea coleccionarlo: como los  niños con los soldaditos de plomo o los carros de combate.


La única forma de salvaguardar nuestra conciencia que se me ocurre es deconstruir lo que nos está cayendo encima, lo que vemos cada día miremos donde miremos, y hacer con ello una colección de cromos. 


Ahora bien, lo fundamental para este juego es fijar un límite en la colección. Yo he puesto aquí doce cromos. Admito que mi colección del PRUCÉS pudiera llegar hasta veinte, pero no más. También admito cambiar unos cromos por otros, pero no pasar de veinte. Eso podría empezar a alterar mi libre albedrío.

lunes, 1 de febrero de 2016

807. GALLINERO



Para protestar contra la ubicación en el gallinero de las Cortes, los podemistas volvieron a sorprender al país con una puesta de escena que bien parecía la de un gallo con sus gallinas. Estos jóvenes son unos campeones: no pierden ocasión para dar espectáculo. 

801. LAS TOMAS DEL CONGRESO



Los nuevos líderes mediáticos atienden al móvil mientras la vetusta mamá amamanta a un bebé pixelado. Nada que ver con las acostumbradas tomas del congreso desde la tribuna, bien puño en alto:


o bien (qué bien, mucho más efectiva) pistola en ristre:


Cierto que Pablo Iglesias quiso seguir la tradición:


pero la mamá le dijo que no asustara al niño, se lo pasó (aparte de asustado seguía pixelado), y volvió a sus nuevos quehaceres parlamentarios:


No es nuevo que el Congreso sea tomado por la retaguardia y esgrimiendo armas muy contundentes:


lo novedoso es usarlo como pasarela de nuevos looks y peinados:


Y mientras todos los españoles celebramos que el Congreso sea por fin un circo, los catalanes no se enteran y quieren marcharse..., ahora que se ha vuelto tan divertido!


Todo esto porque, quienes en verdad han tomado el congreso, son los así llamados... ¡periodistas gráficos! a quienes vemos aquí haciendo, y nunca mejor dicho, sus particulares "tomas".