miércoles, 23 de enero de 2013

526. MALLRATS **, 1996 - Kevin Smith



Más que una película, MALLRATS es un gamberrada de celuloide. Y por eso, aunque me reí muy a gusto no le puedo dar más de dos ** estrellas sPyPnic. No he seguido apenas el cine gamberro español pero me da que será lo único en cine español de los últimos años que se podrá ver, y que algo o mucho tendrá que ver... (como me gusta últimamente repetir palabras/ son tan gramaticalmente incorrectas que le dan como un toque musical a los textos) con las chorradas de Kevin Smith. La simple idea de hacer una película en un centro comercial es ya para aplaudir con las orejas. Y la llegada al mall es todo un acontecimiento digno del tío CASCOTES. Como nadie ha capturado su fachada para subirla a la red, me anoto la exclusiva:


Cinco segundos después de tan jloriosa imagen, viene la declaración de principios:


y acto seguido, la entrada en escena de Kevin Smith disfrazado de Bob el silencioso haciendo el chorra, o sea, la película.


No os cuento más porque con estos mimbres ya podéis imaginar la de frikadas que se les pueden ocurrir a esta pandilla en el triste paisaje de un centro comercial de Minessota. Aunque puestos a hacerme con otra imagen exclusiva, la decoración del escenario montado en el mismo interior del centro comercial para el típico programa de telebasura y amor que hace de traca final de la cinta, es otra perla para el tío Cascotes.


(Cascotes: ¿para cuándo un post épico sobre los así llamados "set televisivos"? Jrande, jrande sería. Sólo de pensar en la mesa de los informativos de tve1 ya se me va el sueño...¿y sobre los centros comerciales? ah ah ah... ¿y sobre los muebles con forma de corazón....? ah ah ah ah ah....)


martes, 22 de enero de 2013

525. CHASING AMY *** - 1997 - Kevin Smith



Pues sí, el cine está cambiando. Quiero decir, mi percepción del cine, mi forma de ver el cine empieza a no tener nada que ver con lo que era el cine antes de las descargas de internet. Para empezar, ahora se puede "estudiar una película" -este es un post que tengo pensado redactar para el blog PEQUEÑAS LECCIONES DE DISEÑO, pero puedo adelantar algo: gracias al VLC puedes parar la imagen y capturar mucho más cómodamente que en la época del video detalles que la velocidad de la narración cinematográfica no te permitía captar en el cine o la televisión, o puedes anotar las estudiadas y felices frases de los protagonistas sin necesidad de tener la memoria de Mozart o de comprarte un guión que nunca ibas a encontrar en tienda alguna. Y en segundo lugar, el cine ya no es eso que "echan" en las salas de palomitas, vomitan en la televisión o regalan con los periódicos. No señor, el cine empieza a ser para mí algo a lo que tú vas -como cuando vas a comprar libros. Y si un autor es bueno, pues después de una peli ves otra, y otra, y así toda su obra. La primera vez que vimos Clerks, fue porque nos la echaron en alguna televisión seguramente progre. La estupenda CLERKS II a la que recientemente dedicaba mis estrellas, la vimos por curiosidad. A partir de ahí empieza lo nuevo: volvimos a ver CLERKS I porque quisimos (no porque la echasen, programaran o regalaran) y este fin de semana hemos visto CHASING AMY y MALLRATS. Todas de KEVIN SMITH, claro está. Lo que no hubiera sido posible sin un acceso a su filmografía como el que proporciona internet. Dicho de otro modo: el cine empieza a ser algo mucho más interesante.

Si la percepción del cine cambia, justo es que cambien también nuestros comentarios sobre el mismo. Y si nunca he querido que el sPyPnic le hiciera la competencia a FILMAFFINITY comentando obra a obra, mucho menos ahora que veo las películas encadenadas unas con otras.

Mantendré lo de las estrellas porque siempre es una guía rápida de orientación, CHASING AMY dos ** estrellas sPyPnic, y mantendré la cabecera con el título de una sola película por vez porque es una buena manera de hacer luego índices, pero que nadie espere después críticas al uso ni nada parecido. Todo lo más, si sucede, mi amor por la actriz principal que en este caso, es de ¡bing! *** tres estrellas.


Qué guapa, qué guapa, qué guapa por dios. Qué grande KEVIN SMITH por crear una tía tan guapa. Y no me refiero al físico, que también, sino a una tía toda simpatía (qué bonito pareado) que sexualmente está a años luz de los tontolabas de los tíos...


...pero que está condenada a querernos por muy tontos que seamos.


Es como la historia esa de dios que se hizo mujer y habitó entre nosotros. Ese tipo de historia que tanto ayuda a vivir. Y eso que a veces la historia se le va un poco de la mano a Smith hacia terrenos melodramáticos, ay ay, que mejor ni tocar.

Me encanta la escena de los dardos y la conclusión del tontolaba de Affleck: qué grande es compartir aunque solo sea un momento con una chica así. Me parto con lo cursi y mal que canta la diosa (nada que ver con aquella otra diosa de SHAME).


Pero sobre todo, sobre todo, me quedo con la cara de JOEY LAUREN ADAMS en la última escena..., cuyos fotogramas nadie, absolutamente nadie, ha puesto en la red y que yo tampoco voy a poner para no destriparos la película. O mejor dicho, para respetar su máximo logro. Su máximo nivel de belleza.


lunes, 21 de enero de 2013

524. DAKAR 2013



Como me he comprometido a seguir etapa a etapa, moto a moto, héroe a héroe el Dakar 2014 (v sPyPnic n 517), he pensado que lo mejor sería empezar a entrenarme ya mismo. Puesto a ello, en mi primera búsqueda internetera me he topado con el programa de televisión española sobre el Dakar 2013 y he sacado una primera conclusión: correr el Dakar será un aventura, pero aguantar un programa sobre el Dakar como el que presenta MARC MARTIN y produce un tal JAVIER GRIMA para TVE, os aseguro que es una proeza de rango muy superior. ¡¡¡Qué matraca!!! qué manera de marear la perdiz, de decir bobadas, de fragmentar las noticias, de repetir las dos o tres bobadas (repito el calificativo para no calentarme y usar alguno peor) por programa que se les ocurre, de ir con la narración hacia delante y hacia atrás, de conectar con nuestros corresponsales en la carrera y desconectar, de poner tono épico, de meter músicas escatológicas, de asustar y aburrir a la vez. Duro de cojones, lo juro.


Casi tan duro o más que ver las etapas de ciclismo que retransmite ese otro fenómeno de la ciclogénesis periodística  llamado CARLOS DE ANDRES. Mira que a mí me gustaba el ciclismo y las hazañas de ese otro deporte de las dos ruedas sin motor, pero está claro que o eres de la pasta de PERICO DELGADO para aguantar a tu lado a ese petardo, o mejor te aficionas a las series sudamericanas de amores que suelen dar en las otras cadenas nacionales a la misma hora. Y como mi talla heroica no le llega a la suela del zapato de la de Perico, y los amoríos latinos son superiores a mis fuerzas, pues que he tenido que dejar el ciclismo, amigos.

¿Sabéis de algún plan de entrenamiento para afrontar con garantías la preparación del Dakar 2014? Quiero decir, ¿...de algún foro de frikis, blogs de motos o páginas de datos que no estén contaminadas por el vigente modelo periodístico y televisivo de contar las cosas? Decídmelo pronto si lo sabéis, porque si no, ya veo peligrar mi primer propósito del 2013.

Hombre, también podría bajar al garaje y arrancar la trail. Es otra idea...


domingo, 20 de enero de 2013

523. ABRAXAS - 1970 - SANTANA



Aunque ha habido mucha música por medio esta semana (ZZ Tops y Elliot Murphy) lo lógico es cerrarla con algo de Woodstock. Y como Elena se quedó sorprendida al oír a SANTANA, ahí que va ABRAXAS al sPyPDb, y aquí que van algunos comentarios míos.

A comienzos de los setenta escuché mucho a Santana pero nunca me acabó de convencer. Nunca me acabó de gustar. Lo normal es no entender porqué las cosas nos gustan o no nos gustan, pero con el paso de los años algo llegas a intuir. Santana tocó en Woodstock y eso es ya un puntazo. Pero cuando la música se escucha a cien metros del escenario, la mejor música, seguramente, es la ambiental. Como la de Santana. Como la de Hendrix. Santana en Woodstock me daba que era como un eco de Hendrix.


Un tipo venido de abajo que triunfa en la abierta California con los estridentes punteos de su guitarra eléctrica. Hendrix fue el tipo que más cobró en Woodstock y por lo tanto, el que actuó en último lugar. Moriría trece meses después. Santana, sin embargo, ha seguido vivo y coleando hasta la fecha. Por casa siempre ha estado ABRAXAS en una casette, aunque el álbum al que más cariño tenía en aquellos primeros años setenta era CARAVANSERAI (seguramente por las sugerencias nómadas que tanto nos atraían).


En su discografía de estudio constan como sus álbumes números dos y cuatro respectivamente. Su primer LP, de título homónimo al autor, SANTANA, es de 1969, es decir, el año de Woodstock. Puestos a guardar un recuerdo del festival tendría que haber puesto éste en vez de ABRAXAS. Lo he escuchado un rato, como también he escuchado otro poco de CARAVANSERAI, pero ninguno me ha parecido que descollara sobre los demás. Puestos a seguir la carrera de Santana he conseguido también un álbum suyo de veinte años después, SUPERNATURAL, y sigue sonando muy parecido. La misma música ambiental marca SANTANA


Es alegre. Es marchosa. Es hispana (una de las primeras picas en Flandes de los últimos cincuenta años de imperio americano). Trae ecos de aquellos tiempos. No es nada del otro jueves pero está bien. Para disfrutarla sin exigirse mucho más.


522. HÉROES Y HEROÍNAS SPYPNIC

miércoles, 16 de enero de 2013

521. WOODSTOCK 1969



Aunque acabamos de ver la película de Michael Wadleigh (1970), no se trata en ese caso de dar estrellas *** sPyP porque la palabra WOODSTOCK, el icono WOODSTOCK, el sueño WOODSTOCK está por encima de cualquier valoración. Lo que apetece en realidad es coger el sPyPnic, encender sus cohetes e ir para allá.... Venga juan, no seas perezoso, arranca y vámonos. Pues sí, ale. Montad.

Bien, mientras caliento los motores os cuento que el festival de Woodstock no se celebró en Woodstock. En Woodstock vivía Dylan, y ni a Dylan ni a sus vecinos les gustaban mucho los hippies, así que el promotor del festival, ese jovenzuelo tan tranquilo montado en una moto llamado MICHEL LANG...


... consiguió al fin una explanada ideal en una granja del pueblo de Bethel en el mismo estado de Nueva York. En un par de nanosegundos estamos allí con el sPypPnic y miramos hacia abajo:


El estado de New York es esa especie de embudo cuyas aguas descienden por el río Hudson hasta llegar a la propiamente New York City, y que por arriba llega hasta el lago Ontario y Canadá entre Pennsilvania por el Suroeste, y Conneticut, Massachusetts y Vermont  por el Este. Bien, pues un poco más al Oeste del Hudson y de Woodstock, perdido entre la marea verde de colinas y lagos, encontramos a Bethel:


Yendo desde New York City por carretera sólo es cuestión de seguir la 86, ningún problema, y salir hacia el Oeste a la altura de Monticello. Y desde allí, por la State Route 17B, en 10km estamos en Bethel.


Pero con el sPyPnic no vamos a sufrir los atascos que hubo allí los días del festival de Woodstock, y en otro nanosegundo avistamos la gran campa verde de la granja donde se montó todo el tinglado:


Sí, hay mucho verde pero es muy fácil encontrarlo: justo debajo de ese otro laguito llamado Filippini Pond. Nos acercamos un poco más y preferimos quedarnos en el aire antes que ver esas horrendas construcciones que han hecho en la parte alta (Sur) de la campa para un museo del festival, un auditorio y unos gigantescos parkings al otro lado de la carretera.


El camino en diagonal que corta el prado antes de llegar al Filippini Pond fue el lugar elegido para el escenario. Las trazas del recinto que lo separó de la multitud aún siguen ahí. Nos acercamos ahora con el sPyPnic hasta ese camino, giramos 180 grados y nos colocamos en la misma posición que el helicóptero que sacó la foto que he puesto arriba y que vuelvo a poner debajo para poder comparar y entrar en ambiente:



¿Cuatrocientos mil? ¿Medio millón? Dicen que otro medio millón de aspirantes a estar ahí no pudieron llegar hasta la campa. No había sPyPnic entonces. Sólo helicópteros para los cantantes, y gracias, porque con el atasco de todas las carreteras y caminos de alrededor, no hubieran podido llegar por tierra.

Fue la mayor misa desorganizada que la juventud hizo nunca para reivindicarse a sí misma. La Iglesia Católica que sabe mucho más de misas que la juventud, copiaría el modelo veinte años después con un papa polaco. Tuve la desdicha de verlo con mis propios ojos en el verano del 2002 en Cracovia (no sé si lo he contado en algún otro blog..., pero si no ya lo contaré otro día en éste).

Con un escenario por altar y la música por alimento espiritual, los jóvenes de toda norteamérica acudieron a celebrar de un modo espontáneo algo que se venía fraguando desde hace años y que, como todo el mundo sabe, desbordó a los organizadores, multiplicó por diez todas las previsiones y aún así, salió bien, porque en el ánimo de todos los que fueron estaba que saliera bien. Y si salió bien fue porque aquello no fue un concierto, ni un meeting político. Fue una misa. Una misa de una nueva religión que casi nadie recogió en unos textos sagrados y que por lo tanto ha ido cayendo en el olvido.

El origen de esos ritos multitudinarios al aire libre con la música como oficiante parece estar no muy lejos. En Rhode Island, ese pequeño estado metido con calzador entre Conneticut y Massachusetts cuyo eje  es otro de esos grandiosos escenarios marítimos que tiene la costa americana, está la ciudad de NEWPORT donde se empezaron a celebrar festivales de música jazz al aire libre a partir de 1954. Ya que estamos tan cerca, sin bajarnos del sPyPnic nos vamos a Newport:


Bajamos un poco más y nos metemos en la bahía:


El conglomerado urbano de Newport queda a la derecha. Justo a su izquierda vemos una punta de tierra en cuyo vértice está el Fuerte Adams. Nos acercamos y lo vemos mejor.



La ubicación del comienzo del festival de jazz de Newport no fue exactamente ahí sino en unas campas del Casino, pero como la historia que cuento aquí poco o nada tiene que ver con el jazz (que por aquellos tiempos vivía la crisis de las Big Bands y su transformación en algo mucho más abstracto y elitista), a lo que voy es que en algún momento acabó viniendo aquí, y que en 1959 le salió un hermano mucho menos abstracto y elitista, un hermano mucho más popular y político, un festival de música folk, que efectivamente se ubicó en esta punta de tierra.


Los progres Pete Seeger y Joan Baez estuvieron abonados a él desde la primera edición, y en cuanto apadrinaron a Bob Dylan, aquí que se lo trajeron. Pero cuando a Dylan se le ocurrió aparecer con una guitarra eléctrica en el verano de 1965..., de todos los lectores del sPyPnic es sabida la bronca que le cayó encima. Aquella era otra religión, digo yo. Y Dylan, de ninguna.

Entre tanto, los niños nacidos después de la Guerra iban creciendo y la idea de que les llevaran a hacer otra guerra en Vietnam les empezaba a tocar mucho las narices. En California había profesores de filosofía con corbata que salían a la calle a protestar con los alumnos, y poetas que escribían que el mundo no podría seguir yendo por la misma carretera. Pero filosofía o poesía aparte, la música seguía evolucionando a velocidades vertiginosas y empezaba a ser el nuevo maná de la juventud (mezclado no pocas veces con marihuana y LSD).


De ahí que en 1967, al líder de los Mama´s and de Papa´s, John Phillips se le ocurriese montar otro tipo de misa con músicas más variopintas en la pequeña ciudad californiana de Monterey y hasta componer una canción himno que se la dio a cantar a un hombre que vivió toda su vida de ella (dicho sea de paso y como homenaje, Scott Mckenzie murió el año pasado / 2012). Contra mi costumbre de poner youtubes aquí (porque pronto te los quitan) vamos a oír aquel himno mientras cogemos el sPypnic y nos vamos a Monterey.



Sí, yo también he vivido muchos años pensando que el famoso festival del VERANO DEL AMOR se celebró en la ciudad de México así llamada, pero ese es un defecto de nuestra tradicional educación superficial y consecuencia de nuestra vieja penuria informativa, ahora definitivamente solucionada.  No, el Monterey Pop Festival de 1967 se celebró en esta pequeña ciudad costera un poco más al sur de San Francisco que ya vemos desde las ventanillas de nuestro cohete:


Vamos bajando y le ponemos directamente al GPS Monterey County Fairground, porque el lugar donde se celebró no tiene pérdida (el típico recinto para las ferias del condado de toda ciudad americana):


Ya veis por el puntito rojo que el escenario no es nada marítimo esta vez (que el Pacífico no siempre es pacífico).


Por encima de una gran campa verde, ahora dedicada al golf, vemos un recinto cerrado no muy grande, donde se celebró el famoso festival.


Un par de fotos de Panoramio nos lo muestra "plugged" y "unplugged", es decir, preparado para un evento o sin preparar.



Siendo para hippies y para que entrase más gente, uno se imagina que en el famoso festival lo dejarían unplugged, pero de eso nada, que los californianos son muy fisnos. Todos en sus sillas.


Me ahorro contaros los numeritos de Pete Townsed y de Jimi Hendrix rompiendo o quemando sus guitarras y os recomiendo que entre los videos colgados en youtube, además de estremeceros con la suma sacerdotisa Janis Joplin, escuchéis la interpretación de The Sounds of Silence de Simon & Garfunkel porque es escalofriante. Está en un pack de veintitantos vídeos. Yo os pongo uno que quitarán pronto pero aún así, ahí va:



Aparte de las sillas y del recinto tan cerradito para el concierto donde no cabían más que 7.000 personas (nada que ver por tanto con lo que luego fue Woodstock) los promotores tuvieron la jran idea de cobrar una entrada de a dolar por acceder a los alrededores, y allí es donde se les ve a los hippies como a los antiguos indios antes de ser bautizados, es decir a las puertas de la iglesia sin poder entrar a misa.


Con todos estos antecedentes, es evidente que todo estaba preparado para la gran ceremonia de Woodstock. Un acontecimiento, Woodstock, con miles de réplicas posteriores (como un terremoto) pero sin parangón posible, porque aquello no fue un festival de música, digo, sino un pico en la historia. Los jóvenes se podían unir y demostrar al mundo que saliéndose de los márgenes del sistema se podía ser mucho mucho mejor persona. Y a tenor del ejemplo de Woodstock se podría también decir que con esas mejores personas se podría construir otra sociedad.

La película de Michael Wadleigh sobre el festival está centrada en la música pero lo mejor de ella no es la música, que la podemos ver toda en youtube, sino la gente, y como reflejo de la gente, miles de imágenes y algunas de las entrevistas.


Las declaraciones de estos dos chicos, por ejemplo, son todo un manifiesto que aún sigue vivo. La música no es lo que ha congregado a toda esta gente aquí, dice el muchacho. No, no tenemos que estar enamorados ni pensar en el futuro para tener sexo y vivir en armonía, dice la chica.

El jefe de policía de la zona debería tener un monumento allí mismo por sus declaraciones:



Pero el héroe sPyPnic de Woodstock es sin duda el dueño de la granja, MAX YAGUR, que poco antes de que saliera Hendrix a cerrar el festival subió al escenario para decir unas palabras, y aunque empezó con que él era granjero y no sabía hablar a más de veinte personas juntas, soltó un pequeño discurso que ni el presidente de los Estados Unidos. Miradle la mano derecha. ¿Herida de guerra? ¿Accidente con alguna de las máquinas de la granja? Tanto da. Un héroe.


En uno de los documentales rodado en el 2009 sobre la historia del festival y de la película, Michel Lang, le recuerda como un hombre honesto, un hombre sencillo, seguramente muy conservador, y sobre todo, la viva reencarnación del hombre que cree en el sueño americano.

Woodstock fue una realidad para unos cuantos, pero para otros, entre los que me encuentro, no fue más que un gran sueño. Un sueño maravilloso al que, como colofón, se le podrían poner las últimas palabras del pequeño gran discurso de Max Yagur. Unas palabras que al oirlas en aquel ambiente casi me hacen saltar las lágrimas de emoción: